Fruto de Arrepentimiento

En todo lo que abarca nuestra vida, podríamos decir que debería haber frutos, en el trabajo, en la escuela, en casa, y aun en la Iglesia. El fruto es un resultado de, cuando se siembra una semilla de limón, el fruto (resultado de) serán limones, si sembramos esa semilla de limón y pretendemos que nos de naranja, es obvio que no va a ser así hagamos lo que hagamos.

Mateo 3:8 Haced, pues, frutos dignos de arrepentimiento.

En esta palabra podemos ver que se nos hace un llamado, no a dar frutos de limón ni de naranja, sino a dar frutos dignos de arrepentimiento.

Frutos dignos de arrepentimiento, pero ¿qué es el arrepentimiento?

Arrepentimiento: sentir pesar por algo que se ha hecho o dejado de hacer, por considerarlo malo.

El arrepentimiento como podemos ver en la definición, es la conciencia de que hicimos algo malo y quisiéramos no haberlo hecho, y aquí es en donde entra el verdadero significado del arrepentimiento.

Lucas 3:3 Y él fue por toda le región contigua al Jordán, predicando el bautismo del arrepentimiento para perdón de pecados.

El significado y principal razón de ser del arrepentimiento es: para perdón de pecados.

Por lo tanto, si el arrepentimiento es para perdón de pecados, el fruto digno de arrepentimiento nos quiere decir que demos un resultado de que no hubiéramos querido pecar, que de ser posible no hubiéramos hecho lo que hicimos mal ante Dios, y aquí es en donde entra algo muy importante y que aún es forzoso tener, para que en verdad se pueda dar el fruto del arrepentimiento, y se llama: conversión.

Hechos 3:19 Así que, arrepentíos y convertíos, para que sean borrados vuestros pecados; para que vengan de la presencia del Señor tiempos de refrigerio.

En este versículo podemos ver la gran relación que existe entre el arrepentimiento y la conversión, es así que se mencionan las dos y en el orden que debe ser, para que exista ese perdón de Dios que provoque que descienda la bendición a nuestra vida.

La conversión es dejar de hacer lo que nos provocó arrepentirnos, y además de dejarlo de hacer, es hacer lo bueno, que en este caso es hacer la voluntad de Dios, no volver a caer en ese pecado.

¿Qué pasaría si me arrepiento de corazón, pido perdón a Dios, él me perdona y después vuelvo a caer en lo mismo? No hay un fruto de arrepentimiento, y si no hay fruto de arrepentimiento es porque no tengo conversión; tal vez hice la parte de arrepentirme e intentar no volver a caer en lo mismo, pero no hice la parte de hacer lo que debo, lo bueno, lo que le agrada a Dios, eh ahí la diferencia y la carencia de la conversión genuina que junto con el arrepentimiento da el resultado del Fruto Digno de Arrepentimiento.

Si pudiera haber una formula para crear una semilla que diera el fruto del arrepentimiento sería:

ARREPENTIMIENTO: (Conciencia de mi error, de mi pecado y deseo de corazón de no haberlo cometido).

MÁS CONVERSIÓN: (Dejar de hacer lo malo y hacer lo bueno).

IGUAL A FRUTO DIGNO DE ARREPENTIMIENTO

Que Dios te bendiga.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *